Compañía

Historia

Originalmente, los automovilistas manejaban autos sin calefacción o ventanas laterales, haciendo el conducir en el invierno sumamente desagradable. Además, era muy difícil encender el motor del automóvil en bajas temperaturas. El desarrollo eventual de la calefacción en los autos y de sus ventanas laterales, además de las mejoras en los motores y sus lubricantes, hizo más común el manejar en invierno, lo que trajo consigo la necesidad de usar anticongelantes/refrigerantes efectivos. Se experimentó con muchos compuestos diferentes apareados con agua, inclusive miel, azúcar, melasa y, la más popular, alcohol metílico. A pesar de una buena capacidad para enfriar, el alcohol tenía la significante desventaja de bajo punto de ebullición, olor y altamente flamable. Los automovilistas se encontraban en un estado de constante incertidumbre acerca de la protección con que contaban contra el congelamiento.